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STEELHEADS Y AVENTURAS EN BARRO Y NIEVE
Nuevamente Marcelo Aranda y amigos en un viaje de
aventuras y pesca con mosca. En esta oportunidad
buscando las cabezas de acero en un viaje desde Ushuaia
hasta el río Santa Cruz en un punto al oeste de
Comandante Luis Piedrabuena
Marcelo Aranda
Jorge López Basavilbaso

La
invitación estaba hecha. Daniel les confirmó que
saldrían el día 25, bien de madrugada en dos camionetas
4X4 para pescar las famosas steelhead del río Sta. Cruz.
Con bastante anticipación, Marcelo estuvo recolectando
información -vía Internet- y con amigos sobre la pesca
de dicha especie. Técnicas, líneas, moscas, etc.
Los participantes confirmados fueron:
Daniel Layus, Tomas Layus, Osvaldo Corazza, Gabriel
Oyarzún, Marcelo Aranda y Jorge Quinteros.
Iban muy bien equipados. No menos de 3/4 cañas cada uno,
muchas de ellas de dos manos. Ataron las moscas que les
parecieron más convincentes y en cantidad.
El viaje anduvo bien. El cruce del estrecho de
Magallanes mejor, pues fue como si la barcaza los
hubiera estado esperando. Llegaron a Piedrabuena, Pcia.
de Santa Cruz por la tarde. Registro en el hotel y a
contactar a sus amigos de dicho lugar que, oficiarían a
su vez de
guías.
Contaban
con un bote de apoyo, muy bien equipado, y con ecosonda
para detectar a los peces.
Pescaban río arriba, a unos 87 km. del pueblo, en costas
dentro de una estancia cuyos dueños son amigos de uno de
los guías que consiguió las llaves de las tranqueras.
En un acceso la camioneta de Danny se encajó brutalmente
en la playa. Estuvieron prácticamente todo el día con la
maniobra, pues la segunda camioneta –de Osvaldo- también
se encajaba. Ya pensaban que pasarían la noche al lado
del río, pero por suerte pudieron zafar y quien escribe
calcula que debe haber sido mas que por la suerte, por
la pericia y experiencia que tienen quienes están
acostumbrados a transitar caminos muy difíciles y en
oportunidades a abrirse paso por sectores no relevados..
Recién el sábado 28 pudieron pescar dos piezas
interesantes de aprox. 4 kg. El domingo 29 sacamos tres
más pero de menor tamaño. Y se cortó la poca pesca.
Recorrieron
todo el sector de la estancia sin respuestas. Los que
estaban en el bote, cuando
el ecosonar detectaba peces iban a probar desde la costa
y no conseguían piques. Según decir de los guías, el río
estaba muy alto y la corriente muy fuerte, puede ser. Lo
cierto es que consideraron la pesca como bastante mala.
No obstante se divirtieron mucho.
A partir del lunes 30 cambió el clima y comenzó a llover
y nevar en cantidad. Bajó mucho la temperatura y
decidieron no salir a pescar esperando que al día
siguiente cambiara. No fue así. Siguió igual.
Atento a que las condiciones climáticas eran muy duras,
decidieron armar un campeonato de pool en el Club Social
y Deportivo “Júpiter” Se armaron las parejas. Marcelo
jugo con el negrito Quinteros y perdieron todos los
partidos. Les tocó pagar los vermut y maníes que
consumieron
y terminamos todos felices.
El día 02 partieron de regreso, con lluvia y niebla
desde que salieron y hasta Río Grande. Se hizo muy
pesado pues el último tramo de 150 km. de la ruta es de
ripio y con la lluvia y los camiones se destruyó.
Llegaron a Río Grande a las 21,30 y con Jorge decidieron
quedarse a dormir allí y continuar viaje a Ushuaia al
día siguiente por la mañana. Fue una buena decisión pues
todo el cruce de la cordillera lo hicieron con mucha
nieve.
Como corolario de esta salida les queda volver a
intentarlo nuevamente, pues los peces están allí. Hay
que descubrir la forma de pescarlos y esto los hace más
fascinantes.
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