Producto de las constantes
siembras que realiza el Ministerio de Asuntos Agrarios, Chascomús ha vuelto a brindar pejerreyes. Espejos que
hasta hace unos años estaban prácticamente vacíos, hoy
muestran signos de franca recuperación.
La idea era buscar algún lugar cercano para ir en busca
de los pejerreyes, la tarea no era fácil. Teníamos
buenos datos de zonas como el arroyo San Miguel y Puente
el Destino, pero personalmente siempre he elegido
pesqueros menos concurridos, sobre todo los fines de
semana.
El arroyo Portela era una buena opción, no muy
concurrido y con diferentes alternativas en caso de que
la pesca no se de, es decir, si no tenemos buenos
resultados podemos hacer nuestros intentos en la vecina
laguna Vitel a no mas de 1 Km. Otra alternativa es la
laguna de Chascomús.
El viaje
Así fue que emprendimos el corto viaje. Tomamos la Ruta
210 o Hipólito Irigoyen hasta Brandsen, don empalmamos
con la RP29 hasta la entrada al pueblo de Ranchos,
ingresamos a este pintoresco pueblo, con calles
adornadas con hermosas farolas, grandes plazas y gente
tan tranquila que parece ser de otro mundo.
Al llegar al la avenida principal que identificaremos
fácilmente (Tiene un Boulevard muy bien cuidado),
giramos a la izquierda y tras recorrer 400 metros
giramos esta vez a la derecha y estaremos transitando ya
por la RP20. Tras unos 15 Km. estaremos en el pesquero.
Este arroyo comunica la laguna Vitel con su vecina
laguna de Chascomús. Tiene una muy corta extensión que
no supera los 4km, sus costas con frondosa vegetación,
presentan algunos claros en los que nos podemos
desenvolver libremente y pescar libres de obstáculos.
Es un lugar muy propicio para los intentos de pesca de
costa ya que a diferencia de las lagunas contamos con
buena profundidad a pocos metros y no es necesario hacer
largos lances.
La técnica utilizada es, una vez arrojado el aparejo,
dejarlo derivar libremente y acompañarlo caminado la
costa en la medida de que el espacio nos lo permita.
La pesca
Llegamos al pesquero a la 8:00am, el día se presentaba
frío y con una leve brisa del sector sudoeste. Elegimos
aparejos de flote con brazoladas de entre 15 y 40 cm
otros eligieron usar Paternoster. Cañas telescópicas de
4 metros y reeles frontales cargados con monofilamento
de 0,26 de diámetro.
Como carnada utilizamos mojarras. Lamentablemente, estas
últimamente escasean y las que conseguimos eran de
tamaño muy grande.
Hicimos los primeros lances y para grata sorpresa
nuestra la actividad de dientudos era nula. Tuvimos
algunos piques que derivaron en capturas de pejerreyes
de escaso porte que no llegaban a la medida.
El pique era muy sutil y apenas se percibía el
movimiento en las boyas.
La actividad en la superficie era abundante,
borbollones, corridas y algún chapoteo producto de
algunos pejerreyes y especies forrajeras, por este
motivo decidimos levantar aun mas las brazoladas.
Curiosamente encontré una pequeña latita con lombrices
dejada por algún pescador y decidí intentar en un solo
anzuelo con esta universal carnada. Para mi sorpresa,
fue lo que mejor rindió, la relación en los piques era
de 3 a 1. Eso si, siempre y cuando las brazoladas estén
bien arriba, en caso contrario los pique de pequeños
bagres cantores hacia imposible la pesca, los tamaños en
general fueron chicos, pero el pique hacia interesante
la pesca. La alegría era general porque si bien los portes eran
chicos, la cantidad de piques no demostraba lo bien
poblado que quedo el pesquero luego de la siembra.
Para revivir viejas épocas, lanzamos una línea de fondo
encarnada con una abundante porción de lombriz para
tentar algún bagre, de esos panzones que suelen salir
allí. Pero a quien sedujo esa carnada fue a una carpa de
kilo que sin dudar engullo el cebo.
Ya cayendo la tarde, la superficie se planchó por
completo y tuvimos el privilegio de observar algo que
pocas veces hemos visto, un gran cardumen de diminutos
pejerreyes venia desde el lado de la laguna Vitel con
dirección a Chascomús, hacían hervir el agua y daban
pequeños saltos como esos que vemos muchas veces
mientras navegamos por las lagunas. Pasaron frente a
nosotros y se alejaron en pocos minutos. Este es otro
signo mas de el aumento en la población, un claro
detalle de que la siembra ha sido positiva.
Ya con poca luz y algo de frío, decidimos regresar y dar
por terminada la jornada, que para mi, fue mas que
positiva.
Para reflexionar
No olvidemos que esta zona esta recién sembrada y es
nuestro deber devolver sanos todo aquel pez que no de la
medida. Personalmente creo que en estos lugares que
fueron muy castigados, se deberían devolver la totalidad
la piezas capturadas. Se que esto suena a cantito
repetido, pero debe ser así.
A ver, evaluemos la situación. Estos pejerreyes de 18/20
cm. no tienen mas de 2 años, es conocido por todos el
trabajo del Ministerio de Asuntos Agrarios y las
constantes siembras con las que repueblan las lagunas.
La siembra hace 2 años no fue tan abundante como el
pasado año y ni hablar del año en curso en el cual se
batieron records. Este pejerrey que hoy vemos es
producto de la primera siembra. Si nos proponemos
defender el recurso, cumplir y hacer cumplir la
reglamentación, le aseguro que en 2 o 3 años Chascomús
estará mucho mas cerca de lo que alguna vez fue. Tenemos
la oportunidad de dejar renacer una serie de pesqueros
cercanos y de fácil acceso, no la desaprovechemos.
Que se entienda, no estoy en contra de los pescadores se
lleven una pequeña porción de la pesca si es lo que les
gusta, pero con 5 o 6 pejerreyes de medida alcanza para
sacarse el gusto.
Buena pesca para todos.