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Bariloche a todo pique

Gracias a
la colaboración de la Secretaria de Turismo de la
Nación, se pudo concretar este viaje hacia Bariloche,
tras unos días depreparativos todo estuvo listo para
partir hacia la provincia de Río Negro.
La idea era pescar en el Río Limay, mas precisamente en
Rincón Chico, y en la zona del Lago Mascardi (donde nos
alojaríamos), Río manso, Los Moscos, los canales del
Hess y Lago Roca.
La llegada
Tras un breve vuelo desde el Aeroparque Metropolitano,
arribé un día jueves al Aeropuerto de Bariloche, allí me
esperaba Alejandro Pschunder, gran colaborador y amigo.
La primera parada, luego de un suculento desayuno, fue
en Lagos Rent a Car, una importante empresa dedicada al
alquiler de vehículos que puso a nuestra disposición una
flamante Eco Sport 4x4 para que nos podamos mover
libremente por los pesqueros.
El día se presentaba bueno y la temperatura era
agradable, razón por la cual decidimos esperar hasta las
16hs mientras repasábamos la ruta a seguir a los largo
de los días posteriores y luego pasar a buscar a Bruno
alias “Casting Machine” para hacer los primeros intentos
en el Limay.
Pescando en la estepa
La zona elegida fue Rincón Chico, En esta parte el Río
Limay ya se encuentra en la Provincia de Neuquen muy
cerca del limite con su vecina provincia de Río Negro.
Una vez allí empezaron los preparativos, cañas, reeles,
Waders y todo lo necesario para empezar la pesca. Por mi
parte, en esta ocasión no pescaría, la idea era observar
a Bruno y Alejandro, conocedore
s de estos ámbitos como
pocos, para ponerme al día de las distintas técnicas y
secretos que muchas veces por el entusiasmo de pescar
dejamos de lado y es al final del día en donde se ve la
diferencia.
Según ellos hacia falta algunos días lluviosos seguidos
de grandes fríos para que las marrones empiecen a
remontar el río.
Los intentos fueron muchos y muy variados, secas,
streamers, ninfas, pero las chicas no querían aparecer.
La luna no ayudaba mucho y el viento
dijo presente para complicar un poco mas las cosas.
La tarde transcurrió sin novedades salvo algún toque que
no pudo ser concretado, casi sin luz, dimos por
terminada la primera jornada.
El viernes amaneció fresco, con cielo totalmente
despejado y sin una gota de viento, teníamos previsto
partir para la zona de Villa Mascardi a la tarde, y para
aprovechar la mañana decidimos poner proa nuevamente
hacia Rincón Chico.
La zona ele gida fue “la Curva” y los primeros intentos
los hicimos con streamers y líneas de hundimiento tipo
teeny 200. Luego de varios intentos sin repuesta y en
vista que se empezó a ver actividad en la superficie,
cambiamos los equipos por otros mas livianos para probar
con secas. El panorama cambio para mejor, si bien el
pique no estaba como de costumbre, logramos un par de arcoiris cercanas a los 500 gramos.
Como es de esperar Eolo se hizo presente nuevamente
aunque con mucha menos
intensidad
que el día anterior. Ya pasado el mediodía, retornamos
hacia Bariloche para terminar de cargar la camioneta y
emprender el viaje hacia el Lago Mascardi.
Hacia los
Lagos
Luego de alistar el equipaje zarpamos hacia la Villa
Mascardi, el pronostico no era muy alentador, si bien en
la zona de estepa el tiempo estaba bueno, cuando uno
volvía la vista hacia las montañas veía una masa de
nubes negras con aspecto amenazador. Alejandro me
comentó un poco acerca de las condiciones climáticas de
la zona. En la estepa la precipitación anual llega
escasamente a los 500mm anuales mientras que en la zona
de los lagos puede llegar a los 5000.

A pesar de mi optimismo la predicción se cumplió,
todavía faltaban unos 25 kilómetros para llegar y ya se
había largado una intensa lluvia que nos obligó a
extremar las precauciones
en
la ruta.
Llegamos a Hotel Mascardi en medio de un fina llovizna,
esto no fue impedimento para quedar deslumbrado con la
belleza del lugar.
Un hermoso hotel de montaña a la vera del imponente Lago
Mascardi. Allí nos recibió José López Garrido (Nené para
los amigos) quien se encargó de que nada nos falte a lo
largo de nuestra estadía.
Luego de comentar un poco acerca de las condiciones
climáticas, que según Nené mejorarían a partir de la
noche, nos dispusimos a recorrer las instalaciones del
Hotel. Sus pisos alfombrados, detalles en madera y sus
paredes con grandes ventanales que permiten ver todo el
entorno por el cual esta rodeado, lo convierten en un
paraíso soñado para el visitante. Los servicios de
primer nivel y excelente atención permiten una estadía
agradable. Al estar en un punto clave cercano a
muchísimos pesqueros se transforma en el destino ideal
de cualquier pescador, en esos días en los cuales
volvemos mojados y castigados por el viento y el frío,
hambrientos y cansados de una agotadora jornada de pesca
es primordial reponernos para retomar la pesca a la
jornada siguiente. Personalmente le puedo decir cuan
reconfortante es, después de un “patagónico” día de
pesca, tomar un baño caliente para después
cenar, disfrutando de un buen vino y reviviendo las
experiencias de la pesca, simplemente mágico.
El Gran Día
El sábado amaneció algo nublado pero con sin lluvia por
suerte. Luego de un buen desayuno alistamos los equipos
y cargamos los bellys en la camioneta. Nuestro destino
seria el bello lago Roca, rodeado de cerros y frondosa
vegetación.
Nos calzamos los waders, inflamos los Belly Boats y al
agua. Intentaríamos la pesca con streamers en color
verde y líneas de hundimiento.
La clave en este lugar es pescar lanzando la mosca bien
pegada a los juncos o llegado el caso si le es
dificultoso el casteo, puede soltar línea y pataleando
con el Belly hacer una especie de trolling pegado a los
juncos, esta técnica aunque no es la “ideal”, rinde
mucho y es una gran ayuda para los que no están muy
duchos con el casteo.
Tuvimos algunos piques que no se llegaron a concretar,
no se veía actividad arriba por lo que seguimos
intentando con diversos streamers. Pescamos alrededor de
1 hora mas en donde logramos una arcoiris chicuela y una
marrón de unos 400 gramos.
Otra Vez
Sopa
Sin darnos tiempo siquiera a darnos cuenta, se levantó
un fuerte viento que literalmente nos em pujó fuera del
lago.
Las opciones que quedaban no eran muchas, mientras
Alejandro probaba en una zona de juncos cercana a la
Boca del Río Roca, un riacho no de mas de 500 metros de
longitud, yo hacia mis intentos en un bajo que bien
parecía un desborde.

En la zona de los juncos Alejandro
se hacia un festín con arcoiris pequeñas ya que al notar
el pique de estas cambió su equipo nº4 por su flamante
caña 2 hiper liviana. Por consejo de él, me interné unos
30 metros río adentro, en un claro donde la vegetación a
mis espaldas me dejara castear relativamente cómodo.
La Sorpresa
En el primer lance no logre la distancia deseada, por lo
que volví a lanzar, esta vez un poco mas lejos, trayendo
con pequeños tirones, estaba
viendo
el accionar del streamer gracias a la trasparencia del
agua, cuando vi algo que me asombró, justo debajo del
veril veo salir una enorme trucha marrón en dirección al
engaño, lo toma y casi instantáneamente clavo. El pez
buscó rápidamente profundidad, llamo a Alejandro a los
gritos ya que el tenia el copo y dada la conformación de
costa con pequeñas barrancas se hacia dificultoso
izarla.
La marrón seguía clavada en el fondo y era menester
arribarla dado que los troncos sumergidos son abundantes
y corría el riesgo de enganchar y perder la pieza.
Empiezo a recoger línea y no me lo hizo nada fácil,
hasta que en un momento la línea se aflojó por completo
y el pez nadando a toda velocidad hacia la superficie
nos deslumbró con un salto espectacular, “Clavaste un
Marrón de aquellas!!!” fue el grito de Alejandro,
mientras yo con cierta desesperación advertía que había
dejado la cámara en la camioneta.
Mientras corría en busca de la cámara Alejandro reducía
al oponente, exhausto llegué justo para izarla, tomé la
foto y rápidamente la devolvimos a su medio ya que se
encontraba
bastante cansada por la lucha sostenida.
Sobrevinieron los festejos de rigor y a seguir pescando
un rato mas y como no podía ser de otra manera, esta vez
los 2 sobre el río y trabajando el engaño cerca del
veril.
Este ambiente es muy propicio para tentar a las
marrones, dado la cantidad de ramas y trocos sumergidos,
lugares perfectos en donde muchas veces encontramos a
las marrones al acecho.
Estuvimos pescando media hora mas y dimos por finalizada
la jornada ya que debíamos volver al hotel para
encontrarnos con Nené y planificar la salida para el día
siguiente.
Por El Manso
Llegó el domingo y en esta ocasión intentaríamos la
pesca sobre le Río manso.
Empezaríamos la pesca en la zona conocida como la
medialuna para ir bajando luego unos 3 kilómetros aguas
abajo, cruzando varias veces a la costa opuesta. Aquí me
detengo, tener especial cuidado al vadear, no se deje
llevar por el nombre, el Manso no es tan manso. Si bien
en esta época no hay tanta agua y como mucho nos llega
hasta la cintura, corre con mucha fuerza y en muchas
oportunidades tuvimos que cruzar de a dos para poder
afirmarnos mejor, siempre corriente a favor.
Mas Piques
Los primero intentos los hicimos con ninfas probando en
aguas rápidas y dejando derivar. De esta manera
obtuvimos truchas medianas que fueron de los 300 a los
500 gramos y entremezcladas algunas marrones pequeñas.
Así transcurrió la mañana, si bien los portes no eran
superlativos, la pesca era entretenida usando equipos
livianos.
Al mediodía nos detuvimos a almorzar para reponer
energías y discutir acerca de donde intentar para lograr
mejores portes.
Nené nos propuso ir hasta el socavón, un lugar en donde
el manso se encajona produciendo mucha turbulencia para
luego dar lugar a un inmenso piletón natural.
Al llegar empezamos a observar el ambiente y pudimos
divisar unas 6 o 7 truchas comiendo en aguas tranquilas.
Probamos con una infinidad de variantes de moscas, pero
no hubo caso, estaban comiendo por selectividad y no
hicieron caso alguno a nuestros engaños.
Remontamos un poco el río y buscamos nuevamente las
correderas y salvo algún pique a las perdidas, el
panorama no mejoró.
Volvimos al hotel cansados pero felices y mas que
satisfechos. Nos faltó relevar por motivos de tiempo los
canales del Hess los cuales son muy rendidores y en
lejano lago Fonk al que cuesta mucho entrar (solamente
con vehículos 4x4) que también atesora buenos trofeos.
En síntesis, los resultados fueron mas que
satisfactorios, a pesar de las condiciones climáticas
hubo buena pesca a lo largo de los días, en un entorno
único dotado de una belleza extraordinaria y catalogado
como uno de los mejores del mundo.
Agradecimientos:
Secretaria de Turismo de la Nación
Coordinador del Producto Pesca Deportiva Sr Jaime Ríos
http://www.turismo.gov.ar
Lagos Rent a Car
http://www.lagosrentacar.com.ar
lagos@bariloche.com.ar
Mitre 83 Bariloche Patagonia Argentina
Tel.: (02944) 428880 las 24 horas
Hotel Mascardi
Ruta 258 km 36 (800 mts. por el desvío a Tronador)
teléfono / fax: (54-2944) 490518/ 9
email: hotelmascardi@bariloche.com.ar
http://www.mascardi.com
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